domingo, 19 de enero de 2014

La muerte de un rey. 9° parte.

                                                           Eliza. Oasis de Dion.

                                                                       A thing of beauty is a joy forever
                                                                                                      Keats

¿Qué es exactamente la máquina? preguntó Dion.
La he visto solo tres veces, contestó Eliza. Es un objeto bello. Cuando se abre, y suena la música de su interior, cualquiera es un poco inmortal. Cuando funciona realmente, es horrible.
Una alegría eterna.
Sí, exacto.
La inventó Rodrick.
No le eches la culpa al pobre Rodrick. Rodrick y Pauline, el cuarto y la quinta general, son los mejores entre los Mil. Mi padre tiene la culpa en realidad. Mi padre, mi madre y Sarar. Yo estaba muriendo, era irreversible y la gente que me amaba no quiso resignarse. Y por culpa mía... Estamos en este maldito planeta, todo para que una pequeña niñita de dos años no sufriera el destino que le correspondía. Mis padres podrían haber tenido otros hijos, ¿no?
Es cierto, fue la respuesta de Dion.
¿Sabes que la segunda heredera es hija mía? le preguntó.
Es un rumor que corre, dijo Eliza.
Estuve con ella hasta los cuatro años. Arguil es una mujer venenosa y cruel en muchos aspectos, pero es muy dulce con sus hijos. Y conmigo fue hasta bondadosa. La utilicé para escaparme, pero antes de irme pensé mucho en Juith. Casi prefería el cautiverio con la niña a mi libertad. Así que entiendo a tus padres. A Sarar... ¿Qué sabes de él?
Que es mitad hombre y mitad insecto y que cada noche devora cincuenta kilos de hojas del árbol de moras. Y que sus hijos viven solo medio año, porque son también híbridos monstruosos, aunque no tan inteligentes como él. Y que en el planeta Tierra fue un asesino y también algo parecido a un ídolo. Y que aquí soy sus ojos, porque él no puede moverse.
Es raro que un ser tan limitado sea el primer general.
Para los Mil no hay jerarquías. Es simplemente un orden numérico, dijo Eliza con voz dura y temblorosa.
Es indudable que eso es lo que te han dicho, fue la respuesta de Dion.
Allí llega Argan. Es un problema que tu lugarteniente y tu amante sean la misma persona. Lo que se dice, y había una suave ironía en su voz, un pequeño conflicto de intereses.


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