UNA ESTAFA CRUEL
Dios no existe. Existe el Diablo, pero este
es neutral.
Karl Krauss.
Harold Schwarz, Secretario Tecnico de Finanzas del Banco Mundial, convoca a su despacho a Lennon Dry, experto en países en vías de desarrollo.
- He aquí la situación- dice mientras en la pantalla se proyecta una mapa de América del Sur- Están estos tres países: los llamaremos A, B y C para evitar complicaciones. Usted conoce sobradamente la situación de A: caótica, convulsiva desde hace décadas, recientemente el gobierno fue tomado por uno de esos grupos guerrilleros de influencia castrista y maoísta. Usted sabe que la deuda con nosotros de ese país asciende a varios cientos de miles de millones. Pues bien, la primera decisión del gobierno guerrillero es suspender los pagos de dicha deuda. No nos alarmemos, dijimos en el Banco Mundial, ¿para qué tenemos la inteligencia militar, las fronteras limítrofes, los países leales? Utilizaríamos a B: desde hace años mantiene una pelea sorda, silenciosa con A por una montaña que debería estar en su territorio. Preparamos todo para una campaña por tierra y aire desde B, hacia A, pero dos semanas antes de comenzada, el presidente y el ministro de Economía de B nos solicitaron un
préstamo de cien mil millones. "Gastos de la guerra" adujeron. El préstamo fue otorgado.
- Tres meses después B era invadido por los guerrilleros de A, y se rendía vergonzosamente ante ellos. No dispararon ni siquiera un tiro para defender la Casa de Gobierno. Por supuesto, el nuevo gobierno invasor en el poder se negó a pagar ni un solo dólar de los cien mil millones que le habíamos prestado. Es una situación desesperante. Ahora estamos en tratativas con C, un país limítrofe con A y B, para que les declare la guerra a ambos. Hace años que C está en arbitraje internacional con ellos por un río que se desborda muy frecuentemente. Nosotros aprovechamos esa diferencia para iniciar la guerra. Lo que me preocupa, por lo que lo he llamado, es porque el presidente y el ministro de Economía de C nos han pedido hace dos días atrás un crédito puente de ciento cincuenta mil millones. "Para afrontar la guerra" aseguraron. ¿Usted que piensa de todo esto?
- Yo pienso- dice Dry- que nunca existió ninguna guerrilla castrista maoísta. Pienso que estos tres países (y quién sabe cuantos más) se han puesto de acuerdo para jugarnos una mala pasada: fingen que la guerrilla se apodera de A, nosotros financiamos a B para que ataque a A. B es invadido por A, nosotros financiamos a C para que ataque a A y a B. C será derrotado también probablemente, y nos veremos en la obligación de financiar a D, a E y a F, que finalmente serán vencidos y ninguna deuda será pagada.
- ¿Tiene usted alguna información que corrobore lo que acaba de decir?
- Ninguna información oficial,- contesta Dry- pero me parece haber reconocido al presidente y al ministro de B debajo de los trajes de guerrillero.
- No es suficiente. Por esta vez, financiaremos a C, no tenemos alternativa. Si ocurre lo que usted dice...
- Entonces ya será tarde.
- Es posible que tenga razón. Que le vamos a hacer. Es una estafa cruel contra quién tiene las mejores intenciones.
- Es cierto.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario