viernes, 5 de julio de 2019
Apropiación cultural
Entiendo que para los descendientes de africanos la apropiación cultural los moleste: la visión de que Africa es un continente lleno de negros brutos barbáricos es un estereotipo que persiste hasta hoy, y sino hay que ver muchas películas que siguen teniendo a los personajes negros como comic relief o muchas personas que están convencidos que los migrantes senegaleses que llegaron y quizás sigan llegando desde hace veinte años a la Argentina son brutos porque "no hablan bien el castellano" -aunque generalmente hablan mejor ingles y frances que muchos argentinos de colegio bilingüe. De todas maneras, la idea de la apropiación en el campo de la cultura es bastante segregacionista incluso sin quererlo: toda cultura es apropiación. Hablamos castellano en Argentina y no qom o guaraní porque nos apropiamos de la lengua castellana y la transformamos en dialecto rioplatense -por lo menos en la zona de la pampa húmeda. En su libro Culturas hibridas, poderes oblicuos Nestor García Canclini plantea una cuestión interesante en plenos noventa, cuando los ídolos deportivos pasaron de ser deportistas de raza blanca a deportistas de raza negra, como por ejemplo Michael Jordan; el decía, ¿les parece una cuestión menor? Es un salto importantísimo que en la historia de la humanidad muchos ídolos deportivos, musicales, actorales, sean negros y no blancos. Si consideramos que durante años no hubo actores negros premiados en los Oscar; ¿es menor que hoy en día no sea un topico demasiado importante si la actriz nominada a los Oscar sea negra o sea blanca? ¿Es menor acaso que varias de los músicos y las músicas más reconocidos de los últimos treinta años sean negros? Si consideramos que hace setenta años atrás los cantantes blancos tenían que reversionar las canciones compuestas y cantadas originalmente por músicos negros para llegar al público masivo, porque si en los discos aparecía un rostro negro no los compraba nadie, el salto es gigantesco. Solo las personas muy ignorantes se atreven hoy en día a burlarse de Beyoncé, de Denzel Washington y de Chris Rock por su color de piel -dicho sea de paso, me sería muy divertido ver a alguien queriendo burlarse de Chris Rock, uno de los mejores standuperos y cómicos actuales, por su color de piel; Chris Rock es capaz de hacer diez chistes en cinco minutos acerca de su color de piel mejores que cualquier otra persona. Lo mismo ocurrió con la nominación al Oscar como mejor actriz de la mexicana Yalitza Aparicio: los únicos que se atrevieron a burlarse fueron, curiosamente, los mexicanos y centroamericanos de piel "blanca" ("blanca" según los stándares latinoamericanos, para los norteamericanos todos los que estamos debajo del Río Bravo somos morochos, cumbiancheros y nos gusta la pachanga; cuando escuchan tango o modinhas se desconciertan). En todo caso, está bien que los negros estén orgullosos de su cultura, pero la verdad es que la cultura africana -al menos en América- están tan mestizada como las culturas indígenas originarias, la cultura de inmigrantes europeos y arabes, e incluso de cultura china y japonesa.
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